"Fracking": aguas residuales y actividad sísmica
En el 2020 se produjeron 14 terremotos con una magnitud superior a 3,5 en Oklahoma, Texas, Luisiana y Nuevo México (estados clave de producción petrolera mediante fracturación hidráulica), una cifra muy superior a los 6 eventos registrados tanto en 2019 como en 2018.
Durante la última década, la técnica del 'fracking' (fracturación hidráulica) para la obtención de petróleo y gas natural ha ganado gran popularidad en EE.UU. gracias a su costo relativamente bajo y su gran potencial de explotación frente a otros métodos de extracción tradicionales. Sin embargo, el 'fracking' no está exento de problemas medioambientales, que han despertado la preocupación de los ambientalistas, el Gobierno y la propia industria petrolera, especialmente en estos momentos de recuperación económica en que aumenta aceleradamente la demanda de los combustibles fósiles.
Según el Servicio Geológico de EE.UU., la cantidad de agua que se utiliza durante este proceso puede llegar hasta los 60 millones de litros por cada pozo. Luego es necesario deshacerse de toda esa agua residual, por lo que es vertida en pozos de inyección subterráneos que, según denuncian los ambientalistas, contaminan los acuíferos.
Sin embargo, existe otro problema ligado a esta práctica. Cuanta más agua se inyecta al subsuelo, más probables se vuelven los eventos sísmicos, porque los millones y millones de litros del líquido son capaces de cambiar las presiones en la formación rocosa, lo que desencadena una mayor actividad sísmica.
En lo que va de 2021, ya se han producido 11 terremotos en esos territorios y se está observando un rápido aumento del 'fracking' y de la consecuente producción de aguas residuales, que al ser inyectadas al subsuelo causarían aún más actividad sísmica.
LA SOLUCIÓN
Es aquí donde otro tipo de empresas han visto una oportunidad de negocio: el reciclaje y la reutilización del agua residual.
De acuerdo con Jason Jennaro, el director ejecutivo de la empresa, el aumento de la actividad sísmica en la región es una de las razones de la creciente demanda de instalaciones de tratamiento del agua residual.
"El reciclaje de aguas residuales brinda a los operadores una alternativa ambientalmente sostenible a enviar toda su agua residual a vertederos ubicados dentro de grupos sísmicos conocidos", señaló Jennaro.
Aún así, las ventajas desde el punto de vista ecológico y medioambiental serían innegables, pues a las compañías productoras de petróleo no les quedaría más opción que reciclar y reutilizar el agua, evitando así la posible contaminación de acuíferos y los eventos sísmicos severos



Comentarios
Publicar un comentario