Nuevos combustibles sostenibles para aviación a base de plantas pueden ofrecer una alternativa competitiva a los derivados del petróleo si las iniciativas de desarrollo siguen avanzando con éxito.
Un nuevo estudio publicado en Energy & Environmental Science, proporciona evidencia prometedora que optimiza la línea de producción de biocombustibles: toma material vegetal rico en carbohidratos y usa bacterias genéticamente modificadas para digerir los azúcares aislados en moléculas densas de energía que luego se convierten químicamente en un producto combustible.
“El equipo de JBEI (Joint BioEnergy Institute) ha estado trabajando en rutas biológicas para obtener mezclas avanzadas de biocombustible para aviación que no solo se derivan de azúcares de origen vegetal, sino que también tienen propiedades atractivas que en realidad podrían proporcionar una ventaja sobre los combustibles convencionales”.
Tras algunas investigaciones de la industria, el equipo también encontró que las aerolíneas podrían estar dispuestas a pagar una prima de hasta cincuenta centavos por galón porque los cuatro biocombustibles entregan más energía por unidad de volumen, lo que significa que un avión podría volar más lejos con un tanque del mismo tamaño.
“El desarrollo de compuestos a base de plantas que tienen una ventaja de rendimiento sobre sus contrapartes a base de petróleo es un factor importante para determinar su viabilidad en el mercado”, dijo Blake Simmons, coautor y Director de Ciencia y Tecnología en JBEI.
Sin embargo, por muy prometedores que sean estos hallazgos, lograr que la tecnología de producción de biocombustibles alcance los rendimientos estándar asumidos en estas simulaciones requerirá más avances.


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